La cultura popular como gasolina y el Procomún como vehículo
Entre 2006 y 2007 el colectivo Wu Ming escribió una interesante trilogía de artículos en los que se analizaba la cultura popular de masas de nuesto tiempo, según ellos caracterizada por una creciente complejidad y la apertura a la interactividad con el consumidor de dicha cultura.
Wu Ming Foundation (este es el nombre completo) es un grupo de narradores italianos provenientes de Luther Blisset Project. Cinco autores que no se dejan fotografiar y renuncian a su nombre porque privilegian la importancia de su obra, y que ofrecen la descarga de sus libros, pese a lo cual sus novelas Q o 54 han sido importantes éxitos editoriales.
No parece casualidad la similitud entre varios grupos que partiendo de posiciones distantes han utilizado el arte, la red y la acción común como armas para la reivindicación en la Sociedad Red. Igual que los Wu Ming huyen de los flashes las ciberfeministas de VNS Matrix lanzaban manifiestos o las Guerrilla Girls llevaban a cabo sus performances ocultando sus rostros tras máscaras de gorila. Se puede intuir cierta lógica interna operando dentro de estos grupos de agitación cultural.
La gente de Wu Ming se basa en estudios de Henry Jenkins (MIT) o Steve Johnson para llegar a las siguientes conclusiones:
-Los productos culturales actuales revisten una complejidad mucho mayor que los de hace treinta años. La cultura pop es cada vez más compleja y sin embargo llega a una masa creciente de personas.
No les faltan razones para firmar esto, comparar el ritmo, la cantidad de subtramas o lo fragmentado de la narración de cualquier serie actual tipo Perdidos, o de películas estructuralmente complejas y sin embargo exitosas como como El club de la lucha, con los productos de antaño nos hace darnos cuenta de que las actuales exigen una mayor atención y capacidad cognitiva. Lo mismo sucede con los denostados vídeojuegos (auténticos universos virtuales se contraponen a la simplicidad del comecocos), los dibujos animados (Hanna y Barbera frente a Los Simpsoms) y hasta la telebasura: no es lo mismo la atención exigida por el Un, Dos, Tres de nuestra infancia con la complejidad de las redes sociales mostradas en la pantalla en programas cono el Gran Hermano, por aburridas que estas puedan parecernos. Y a este respecto recordar que aquí no estamos hablando de calidad artística, que a menudo no tiene nada que ver con la complejidad formal, sino de exigencias cognitivas para el espectador/consumidor.
-Esta cultura pop contemporánea llega a las masas y da lugar a un fenómeno nuevo: los usuarios lo reelaboran. En internet comunidades enormes de usuarios interactuan entre si y en relación con la obra: crean manuales de vídeojuegos, abren blogs con los detalles de las series y hasta ruedan fan films (películas de bajo presupuesto inmersas en el ecosistema de una película)
No me cabe duda de que el fenómeno está relacionado con lo que refiere Pekka Himanen en La ética del Hakcker sobre la actual profesionalización del ocio.
Así mismo este fenómeno cabría ponerlo en relación con la llamada web 2.0, una amalgama de tecnologías que han eclosionado en internet y que promueven la sociabilidad alrededor de comunidades online. Como en esta, hasta ahora más que de creación estamos en un momento en el que los usuario “aportan” contenido alrededor de un foco, bien sean artículos de la Wikipedia, bien sean mapas de la isla de la serie Perdidos. Sin embargo se espera una superación de este momento en el que la creación no necesariamente se centre en focos únicos y la creación sea realmente colectiva. En la red no hará falta un YouTube, repositorio casi único y mundial de vídeos propiedad de Google, y la cultura de masas será finalmente creada y consumida por las masas.
-En estos artículos Wu Ming se adhiere a las teorías expresadas por Steve Johnson en Everything bad is good for you (Penguin, 2006) según las cuales la creciente complejidad de la cultura pop ha limentado nuestros cerebros con una dieta tan portentosa que ha producido un aumento constante de las capacidades cognitivas y los cocientes de inteligencia. Exactamente lo contrario de la opinión común: que “televisión y vídeojuegos son el opio del pueblo”.
En este punto no vamos a entrar, queda fuera del alcance de este artículo y desde luego creo que pide un debate en el ámbito de la Psicología.
-La narrativa Transmedia (Henry Jenkins) como forma de narración propia del siglo XXI. De lo que se habla aquí es de entender (más allá de la ocasión para el merchandising que ve la industria) que hoy es posible construir universos que se despliegan en varios soportes y que tienen varios autores. Muchas tramas de una historia, como sucede con películas, vídeojuegos, animes, cómics o fan films de por ejemplo Matrix. Todas ellas independientes (se pueden ver pos si solas) pero compartiendo un mismo contexto.
-Por último los autores ser refieren a la necesidad de “abrir el código” de la literatura (en su caso), de sacar las historias no sólo a distintos medios sino también a autores, un autor social a modo de gran cadaver exquisito.
Como podemos ver Wu ming hace un agudo análisis de la cultura del siglo XXI que está naciendo que se puede extender a anillos más amplios de la sociedad actual más allá de la literatura o el cine. Es lo que hemos hecho unos párafos más arriba al relacionarlo con la llamada web 2.0 por ejemplo, pero no nos sería demasiado complicado ampliarlo a otros anillos del contínuo social.
Lo más interesante de los puntos comentados resulta reflexionar sobre como el bombardeo de estímulos que produce la cultura contemporánea unido a las oportunidades que nos brindan las Tecnologías de la Información producen ciudadanos con más armas cognitivas para enfrentarse al mundo. Sin embargo para que esa ciudadanía creadora, productora de información y que articula sus relaciones políticas reticularmente, pueda actuar de forma realmente crítica debe ser libre de tener cierta capacidad de decisión al orientar dichos estímulos, los conciudadanos deben poder compartir no sólo sus creaciones sino también las creaciones que otros llevaron antes a cabo: nadie salvo los Dioses es capaz de crear desde la nada. Es decir, deben redifinirse las reglas de la llamada propiedad Intelectual, debe potenciarse el Procomún.
Procomún (del inglés Commons) dertermina un regimen jurídico que afirma la propiedad colectiva de un bien, y en negativo la imposibilidad de que nadie se apropie de su titularidad. No se trata de algo nuevo, todos conocemos los espacios comunes de los que disfrutamos en municipios (calles, parques, etc), ecos lejanos de los ejidos o zonas de propios y comunes de disfrute económico para la comunidad exitentes durante el Antiguo Régimen en toda Europa. En los últimos años se ha generalizado el uso del término de manera un tanto reivindicativa con el caso de éxito probado que supone el modelo del software libre como punta de lanza. David Bollier habla de un “redescubrimiento del Procomún”.
Pues bien una afirmación social del Procomún, una reivindicación del avance cultural y cognitivo de las personas y de la libre circulación de las ideas como necesario motor para ello son la basa sobre la que debemos construir un mundo más crítico.
Manifiesto de la Zorra/Mutante
Creo que vais a encontrar en lo sucesivo algún post sobre ciberfeminismo en estas “páginas”. Inauguramos sección con el clásico manifiesto del grupo VNS Matrix, grupo australiano de mujeres artistas que están en la misma génesis del término. En ellas está ya la semilla de la ironía que va a ser constante en las corrientes ciberfeministas, así como algunas de sus preocupaciones básicas: la relación mujer-máquina (hasta llegar al ciborg), el cuerpo, la identidad…
Abres tus alas al viento atómico, que te propulsa de regreso al futuro, una entidad que viaja en el tiempo recorriendo las escurriduras del siglo XX, una maleta espacial, tal vez un ángel alienígena, asomándote a la profunda garganta de un millón de catástrofes.
pantallazo de un millónmillón de máquinas conscientes
arde brillante
usuarios atrapados en el bombardeo estático de las líneas
mirando sin ver la descarga que garabatea en sus retinas calcinadas
convulso en un éxtasis epiléptico
come código y muere
Succionado, absorbido por un vórtice de banalidad. Acabas de perderte el siglo XX. Estás al borde del milenio, ¿cuál?, ¿eso qué importa?
Lo cautivador es la mezcla de fundidos. El contagio ardoroso de la fiebre del milenio funde lo retro con lo posmo, catapultando cuerpos con órganos hacia la tecnotopía…. donde el código dicta el placer y satisface el deseo.
Applets primorosos engalanan mi garganta. Soy una cadena binaria. Soy puro artificio. Lee mi memoria de sólo lectura. Cárgame en tu imaginación pornográfica. Escríbeme.
La identidad se descomprime polimorfa y se infiltra en el sistema desde la raíz.
Partes de un no-todo innombrable cortocircuitan los programas de reconocimiento de código empujando a los agentes de vigilancia, convulsos en un ataque de pánico esquizofrénico, con un colocón de terror, a una hiperunidad frenética que vomita millones de bits de datos corruptos.
¿Qué tiene el nuevo milenio que ofrecer a las sucias masas sin módem? ¿Agua potable a gogó? La simulación tiene sus límites. ¿Están los artistas de las naciones oprimidas en una agenda paralela? ¿No será sólo seleccción natural?
La red es la niña salvaje, zorra/mutante, partogenética del Gran Papá Mainframe. La niña se nos va de las manos, Kevin, es el sistema sociopático emergente. Encierren a sus hijos, amordaza a la zorra con cinta aislante y métele una rata por el culo.
Estamos al borde de la locura y ruge la marabunta de vándalos. Amplía mi fenotipo, baby, dame un poco de ese mágico java negro y caliente del que siempre andas pavoneándote. (Ya tengo el módem entre las piernas). Los defensores del extropianismo estaban equivocados, hay algunas cosas más allá de las cuales no se puede trascender.
El placer está en la de-materialización. La de-evolución del deseo.
Somos el accidente maligno que cayó en tu sistema mientras dormías. Y cuando despiertes, terminaremos con tus falsas ilusiones digitales, secuestrando tu impecable software.
Tus dedos exploran mi red neural. El cosquilleo que sientes en las yemas son mis sinapsis respondiendo a tu contacto. No es química, es electricidad. Deja de toquetearme.
No dejes nunca de toquetear mis agujeros supurantes, ampliando mis fronteras, pero en el ciberespacio no hay fronteras
PERO EN EL ESPIRALESPACIO NO HAY ELLOS
sólo hay *nosotros*
Intentando escapar de lo binario entro en la cromozona, que no es una XXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXX
heterofóllame, baby
la resistencia es inútil
engatúsame, machihémbrame, mapea mi genoma ABANDONADO a imagen de tu proyectoimplícame artificialmente
quiero vivir eternamente
cárgame en tu brillante, brillante futuro de PVC
CHÚPAME EL CÓDIGO
Sujeto X dice que la trascendencia se encuentra en el límite de los mundos, donde ahora y entonces, aquí y allá, texto y membrana hacen impacto.
Donde la verdad se esfuma Donde nada es cierto No hay mapas
El límite es NO CARRIER/NO HAY LÍNEA, la súbita conmoción de la falta de contacto, intentar tocar y encontrar una piel fría…
El límite es permiso denegado, visión doble y necrosis.
Donde la verdad se esfuma Donde nada es cierto No hay mapas
El límite es NO CARRIER / NO HAY LÍNEA, la súbita conmoción de la falta de contacto, intentar tocar y encontrar una piel fría…
El límite es permiso denegado, doble visión y necrosis.
Error de línea de comandos
Los párpados caen como cortinas de plomo. Hielo caliente besa mis sinapsis en una carrera e(x/s)tática. Mi sistema está nervioso, mis neuronas aúllan – dibujando una espiral hacia la singularidad. Flotando en el éter, mi cuerpo se comprime.
Me convierto en el FUEGO.
Incéndiame si te atreves.
VNS Matrix, abril de 1996.
[Traducción: Carolina Díaz Soto]
Instrumentos para redes sociales y la suplantación del término
No paro de escuchar hablar de redes sociales. Se refieren, claro, a Facebook, a MySpace y hasta a canales de comunicación como twitter. En realidad las redes sociales, quiera decir la gente lo que quiera decir cuando utiliza el término, están de moda y todo cabe en su generoso saco. Un modelo cerrado, lleno de carencias.
En realidad las redes sociales no son esas herramientas con las que contínuamente se confunden (en todo caso instrumentos para que una red social se desarrolle o desenvuelva), son sencilla y llanamente grupos de personas conectados.
La blogosfera (o las blogosferas) contienen miriadas de redes sociales pero seguramente nos faltan aún herramientas para conectar esas comunidades de interés. Feevy va en ese sentido, Gravatar también (recordemos que lo compró el propio wordpress) y por supuesto la RMD. Existen actualmente algunos proyectos que van en este sentido, algunos siguen la senda de la primera de las definiciones de red social, la cerrada al estilo Facebook, y tratan de desarrollar una herramienta libre para comunidades basada en WP. Se trata de BudyPress, sobre Wordpress Mu
Por otro lado tenemos otros con un espíritu más distribuido, que conozca, DiSo: Distributed Social Networking applications que pretende utilizar la popular plataforma de blogging y combinarlo con Open ID, Microformatos y Oauth. Detrás del proyecto está Chris Messina (que también es responsable del protocolo libre para APIs auth).
Ambos proyectos se basan en el desarrollo de plugins que vayan añadiendo a los blogs listas de contactos, perfiles, etc. Estaremos atentos, muy atentos, a como evolucionan las cosas en los próximos tiempos.
Internet no aisla (aunque ya lo sabíamos)
Pregunta. Esta investigación muestra que Internet no favorece el aislamiento, como muchos creen, sino que las personas que más chatean son las más sociables.Respuesta. Sí. Para nosotros no es ninguna sorpresa. La sorpresa es que ese resultado haya sido una sorpresa. Hay por lo menos 15 estudios importantes en el mundo que dan ese mismo resultado.
P. ¿Por qué cree que la idea contraria se ha extendido con éxito?
R. Los medios de comunicación tienen mucho que ver. Todos sabemos que las malas noticias son más noticia. Usted utiliza Internet, y sus hijos, también; pero resulta más interesante creer que está lleno de terroristas, de pornografía… Pensar que es un factor de alienación resulta más interesante que decir: Internet es la extensión de su vida. Si usted es sociable, será más sociable; si no lo es, Internet le ayudará un poquito, pero no mucho. Los medios son en cierto modo la expresión de lo que piensa la sociedad: la cuestión es por qué la sociedad piensa eso.
Completo en El País
Buscando a la web semántica desesperadamente
Hace ya muchos años que venimos escuchar hablar de la web semántica como horizonte técnico de cómo debe ser la Internet del futuro, antes de que la fiebre 2.0 se nos viniera encima. Para recordar en que términos estamos hablando podéis releer el artículo ya clásico de Tim Berners-Lee, James Hendler y Ora Lassila titulado precisamente The semantic web.
En ese transcurso de tiempo en el que no hemos escuchado hablar más que de 2.0 ha habido algunos avances en lo tocante a hacer de Internet un páramo más semántico, como por ejemplo los microformatos, aunque otras iniciativas bastante oídas en su momento y muy ambiciosas como la de extensión de ontologías parecen bastante venidas a menos.
La próxima Internet que viene (y que ya se nos echa encima) es la web 2.1, una Internet más descentralizada que la actual fase que se caracteriza además porque los usuarios no sólo comparten e interactuan (característica actual del momento 2.0) sino que además crean, comparten procesos creativos. Pero para que sea posible tejer esto desde nuestras trincheras necesitamos un avance significativo en ese horizonte de la web semántica.
Pondré un ejemplo. Wikipedia es un gran repositorio construido de manera colaborativa, la punta de lanza de la web 2.0, pero no deja de ofrecer una sola versión de la realidad, un repertorio centralizado en el que además hay una serie de cabezas organizadoras (bibliotecarios y administadores de la Wikipedia). En la web 2.1 pueden surgir muchas enciclopedias que ofrezcan la versión de muchos grupos o individuos, pero para que nosotros podamos acceder a ellas necesitamos algo más que Google, necesitamos agentes un poco más inteligentes a los que seamos capaces de interrogar de manera efectiva, y para ello necesariamente los documentos deben tener una carga semántica mayor que la actual.
Existen por ejemplo un magnífico subconjunto de Wikipedia llamado Dbpedia expresado en RDF. Fijaos lo que preguntó Mort utilizándolo:
Utilizando la Wikipedia y su marcado semántico te da la respuesta, el país de origen y el equipo de fútbol. Pues de lo que se trata es de que no sólo podremos hacer este tipo de preguntas tendremos que preguntar fuera de wikipedia, tendremos que preguntar para todo el orbe y la plasmación de las infinitas sensibilidades.
Por eso la web 2.1 necesita que nos tomemos muy en serio a la web semántica.
Wikis, WikiST y las mesas redondas
Ayer nos pasamos por el WikiST, evento que se celebraba en Madrid sobre las posibilidades de los wikis en diversos ámbitos y la necesidad de crear estándares. Las jornadas se presentaron el miércoles 18 y se celebraron ayer a lo largo de todo el día, nosotros tristemente sólo pudimos pasarnos por las últimas ponencias, las de la mesa Wikis para la producción de conocimiento, moderada por Tíscar y en la que participaron David Gómez, Josefa Abaitua y Enric Senabre.
Mi sensación, la de casi siempre últimamente, es que este tipo de eventos en los que un grupo reducido de los participantes están arriba y el resto abajo se reducen a la autopresentación de los oradores (esencialmente por falta de tiempo), que normalmente no conocen a la audiencia y no saben donde poner el listón, que temas interesan… Al final se abre un turno de preguntas, más interesante cuanto más se parece a un debate y menos a una entrevista, donde llegan a plasmarse de verdad los argumentos, a ejemplificarse y explicarse las ideas, hay cierto intercambio y varidad de propuestas…pero siempre falta tiempo para esta fase. He estado en algunas charlas que se han celebrado alrededor de mesas (bastante grandes en ocasiones) y normalmente el resultado ha sido mucho más satisfactorio.
En el “debate” de ayer, y me refiero sólo a esa última charla claro, además me pareció que el tema estaba poco presente en las charlas de los ponentes, poco se habló de estándares más allá de vaguedades muy oídas sobre rss y sólo en el tiempo del debate se sacaron los temas de la necesidad de descentralizar el conocimiento generado en los wikis (modelo antagónico a una wikipedia omnipresente en la charla) y encontrar herramientas, estándares, que nos permitan construir repositorios ad hoc, uno para cada uno y cada vez. Sólo entonces salió a colación un concepto que me parece claro: los microformatos.
Por lo demás mucho entusiasmo con respecto al invitado estrella, el wiki, y poca diferenciación entre concepto y herramienta. Como concepto, una escritura colaborativa, un contenido de ida y vuelta, no me cabe duda que triunfará , de hecho ya lo está haciendo: ¿qué filosofía hay detrás de Google Docs y similares? Su potencial básicamente reside en la idoneidad para procesos de documentación colectivos. Como herramienta, mediawiki y similares son cómodos también como cuaderno de notas, pero no estoy nada de acuerdo con la idea (muy mencionada ayer) de que esto sea un wiki, despojado de la filosofía de edición abierta no es más que un asistente para escribir y esructurar html.
Por otra parte tengo la impresión de que la popularización de la herramienta (y ya son años de wikis sin que que que estos lleguen a “las masas”) tiene que venir por la superación del actual estandar mediawiki, o al menos de su sustancial mejora en algunos aspectos: los actuales wikis son poco usables para el usuario medio, muy poco flexibles y tienen una curva de aprendizaje importante.
Ayer el ámbito era muy académico, y de la misma manera que el html nació con la intención de estructurar información sin tener en cuenta la presentación (luego vendrían las hojas de estilo a subsanar esta carencia) ayer las gentes de ámbito universitario que componían esencialmente la mesa no dieron importancia a este detalle: para que el wiki se impusiera (sustituyendo al blog incluso como se afirmó al menos un par de veces) tendría que tener la flexibilidad para adaptarse a la identidad que los usuarios construimos en la red, los wikis que hoy conocemos son demasiado asépticos y por eso los utilizamos más como elementos de trabajo: para componer un libro, ordenar nuestro universo en las contextopedias (y aquí sí entraría en juego la identidad), o documentar un proyecto de software libre.
Pero el wiki (no el mediawiki) tal como yo lo entiendo es por definición colectivo y he aquí otro problema identitario, porque los grupos también tienen identidad pero esta no es sencilla de construir, por eso creo que es más adecuado para grupos con una relación anterior como repositorio colectivo (además de con el actual modelo de “coleción de”, claro).
En cualquier caso no quiero dar la impresión de estar criticando el wikiST, la iniciativa me parece interesante y además los organizadores nos dieron la oportunidad de hablar de todas estas cosas tomando una cañita después ¡A ver si os creeis que normalmente ocupamos nuestros ratos de ocio en hablar sobre wikis!
Aventuras wikeras
Estamos muy ocupados estos días en Intropía, pero me gustaría dejar asomaros a una nueva casa aún por amueblar, el wiki donde se desarrollará un proyecto que tengo a plazo más lato que medio. De momento sólo hay una presentación.
Qué es esto
Una idea me tiene obsesionado hace tiempo, la frecuente confusión que suele darse entre “individualidad” e “individualismo”. A menudo los términos se utilizan indistintamente impidiendo desarrollar el gran potencial de la acción colectiva en nuestras sociedades en nombre de la anulación del “yo”. Este wiki en el que te encuentras es un cuaderno de apuntes, un experimento sin plan definido donde iré vertiendo artículos que espero tengan la suficiente coherencia como conjunto como para que algún día, seguramente dentro de mucho tiempo, pueda ser leído como una obra sólida, con coherencia interna.
Todos los textos que aquí encuentres son por lo tanto necesariamente “work in progress”, un monólogo interior público, una casa de putas de ideas y lecturas en plena digestión. A medida que los contenidos vayan surgiendo, vayan ordenándose e incluso tengan un título quizá puedas enterderme. Algunos de los artículos pueden ir apareciendo antes en el Blog de Intropía, mi empresa, otros quizá en La bitácora de Eltránsito, blog que alimento intermitentemente desde hace ya casi cinco años, y por supuesto es posible que algunos textos pasen directamente de mi procesador de textos a este wiki.
¡Pero aún no he contado apenas que temas encontrarás en el wiki! Como he dicho de pasada la mirada estará centrada en el individuo en el mundo postcontemporáneo, en un planeta en pleno proceso de cambios, y lo haré desde una perspectiva histórica, social y con especialísima atención a la irrupción de las nuevas tecnologías en su vida diaria. Tenemos pues la idea que me obsesiona (ver primer párrafo), la perspectiva en la que me he formado (las Ciencias Sociales) y el foco en aquello a lo que me dedico (Internet, las Nuevas Tecnologías de la Información). Espero no decepcionarme a mi mismo
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A partir de ahora aquí
Ciudad internet
Creo que las ciudades son una buena imagen de la red, mucho mejor que un pueblo, donde hay poca mezcla, menos tránsito, muy poca mutación… Recuerdo que lo primero que me llamó la atención de Internet (aunque he usado Internet muy intensamente desde que la descubrí soy relativamente novato, no llevaré más de seis o siete años conectado), fueron los usos y costumbres tan asentados que existían en Internet a pesar de la juventud de medio: las consideraciones de troll para los boicoteadores de la conversación; la “comunicación no verbal” trasladada a la pantalla
; las mayúsculas consideradas como gritos y malos modos, etc.
Esta netetiqueta, comportamiento cívico (misma raíz etimológica que “civitas”, ciudad) se desarrollaba frecuentemente con una lógica discursiva muy cartesiana, algo que podríamos llamar “la lógica del tutorial” que me hizo admirar la manera de poner en orden las ideas de las personas con formación técnica, que eran grupo sobresaliente entonces en la red. Esto se ha ido perdiendo en gran medida en los últimos años, todo hay que decirlo.
Este ideal, el de un Internet discontinuo como una ciudad, en la que uno puede perderse entre la multitud, cambiar rápidamente de paisajes humanos e irse comunicando con civismo con otros seres humanos que coinciden en sensibilidades con uno más allá de donde le hayan nacido peligra seriamente por las fuerzas centralizadoras 2.0 que se están imponiendo: grandes empresas que congregan la mayoría de los polos de interés de la red, esfuerzos por afianzar las normas de la propiedad intelectual del siglo XX, los esfuerzos por enlatar las relaciones humanas en eso que llaman ahora “redes sociales”, etc.
Pero si no dejamos la ciudad en manos de los dirigentes (podríamos hablar tanto de legisladores, como de representantes de grandes empresas como de pretendidos A-List) podremos volver a esa aspiración de una ciudad educada pero atrevida, caótica pero transitale que está en nuestras cabezas.
Moushin
Moushin murió en Francia el pasado domingo. Su nick en la red era Chamoo. Chamoo y Moushin eran uno, uno de los chicos que mató la policía en un suburbio francés, hecho que ha servido de detonante para que el fuego cubra otro año más la capital francesa.
Hoy cuando muere un ciudadano anónimo sucede que ya no lo es tal, que su personalidad, su identidad construida antes de que los medios le construyan oportunistamente otra está ya ahí, en la red, sobreviviéndole.
Moushin pertenecía a la periferia, tanto en la ciudad como en la red, vivía en Villiers-le-Bel y en Internet habitaba en Skyrock, una especie de Spaces de Microsoft o del MySpace menos glamouroso nacido al socaire de una emisora de Hip Hop. Cabe recordar por cierto que este servicio de blogs tuvo mucho protagonismo también en los sucesos del año pasado.
Muchos chicos de esta blogosfera muestran hechuras, distintivos grupales, de tribu (y clase) que se trasladan a la red y que alguien debería estudiar, a la manera que E. P. Thomson estudió la cultura de los Sans culottes, hay mucho trabajo ahí para científicos sociales desde luego.
Hay muchos mundos pero están en este, como hay muchas blogosferas, y están todas en este mundo, modificándolo, mezclándolo, siendo parte, en definitiva, de él.
Los blogs más allá de la web 2.0 (a propósito de un post de Adolfo Estalella)
De la serie de artículos que Adolfo Estalella había dedicado a contextualizar su intervención en la mesa que el pasado fin de semana se dio en el Evento Blog de Sevilla el que más me ha interesado es el titulado Web 2.0, donde los blogs no encajan.
Viene a decir Estalella que los que actualmente se conoce como redes sociales (no sólo Facebook o Myspace, también YouTube o Flickr), los grandes actores de la Web 2.0 tienen una serie de características que alejan a los blogs del concepto ¿Cuáles?
- Se trata de estructuras fuertemente centralizadas que ejercen un fuerte control sobre sus usuarios en materia de propiedad intelectual o “decencia”.
- No existe en ellas un control por parte del usuario para definir su arquitectura como sucede con los blogs.
- Las plataformas de blogs no están en general en la órbita de las grandes empresas que controlan Internet. Ello se deriva de una observación que hace en el artículo Adolfo, los blos son más complicados de explotar comercialmente que las “denominadas redes sociales”, aunque yo añadiría que también son más complicados de editariolizar, de controlar (seguramente son dos caras de la misma moneda)
La interesante tesis del artículo es que la web 2.0 está construida por grandes empresas que se han apropiado del imaginario que han construido previamente los blogs. Por cierto que en Web 2.0, el usuario servil abundará en estos términos y añadirá que estos arquitectos del 2.0 nos venden la moto de la web construida sobre la participación cuando el usuario de estos servicios realmente no es áltamente participativo (aporta números), de o que se trata es de no dar altavoz a las características reales (mayor control, concentración empresarial, mercantilización…).
Me parece una reflexión interesante, realmente las redes sociales son grupos de personas cuyos intereses y relaciones (potenciales y reales) preexisten a servicios concretos. A medida que los usuarios de Internet van siendo más expertos, van incorporando la red como una vía de comunicación y vida más natural, van tejiendo una identidad en la red mucho más parecida a un blog (esto incluye su feevy, sus badges de twitter, sus listas de Amazon, etc) que a un perfil en un servicio de eso que hoy día llaman red social confundiendo en todo caso el continente con el contenido. Por eso el blog es un esqueleto que con sus previsibles mutaciones va a ir más allá de la llamada web 2.0. Seguro.